Marta Elizalde
Editora de contenidos
Lleva más de una década escribiendo sobre consumo doméstico. Revisa cada comparativa de caudal y mantenimiento antes de que salga publicada, y no firma una guía si no ha probado el sistema en su propia cocina.
Agua Clara nació en una cocina pequeña, entre jarras que se quedaban cortas y filtros que nadie sabía cuándo cambiar. Aquí contamos quiénes somos, qué nos llevó a reunir guías sobre filtración, ósmosis y dureza del agua, y por qué seguimos revisando cada recomendación antes de publicarla.
Somos un equipo pequeño y bastante cabezota. Empezamos midiendo el agua de nuestras propias cocinas y acabamos montando un proyecto editorial para contar lo que aprendimos. Estas son las personas que revisan cada guía antes de publicarla.
Editora de contenidos
Lleva más de una década escribiendo sobre consumo doméstico. Revisa cada comparativa de caudal y mantenimiento antes de que salga publicada, y no firma una guía si no ha probado el sistema en su propia cocina.
Análisis técnico de agua
Químico de formación, se encarga de interpretar informes de dureza y de traducir los datos del suministrador a algo que se entienda. Cuando una zona tiene agua con más de 250 mg/L de carbonato cálcico, es él quien avisa.
Instalación y recambios
Viene del montaje de equipos bajo encimera. Documenta medidas reales, conexiones y ritmos de cambio de cartucho. Su obsesión: que nadie compre un sistema que no quepa en su mueble.
Sostenibilidad y residuos
Trabaja el ángulo de reducción de plásticos de un solo uso. Calcula cuántas botellas evita una familia al año y qué pasa con los cartuchos usados cuando toca desecharlos.
Atención y dudas de lectores
Responde las preguntas que llegan por correo sobre sabor, jarras filtrantes y conservación de botellas de vidrio. Muchas de las guías nacen justo de esas consultas repetidas.
Fotografía y edición visual
Se encarga de que las imágenes de vasos, grifos y jarras muestren el agua tal como se ve en casa, sin retoques exagerados. Prefiere luz natural y planos cercanos a la realidad de una cocina normal.
Empezamos con una pregunta incómoda: si el agua de casa es potable, por qué tantas familias siguen comprando garrafas de plástico cada semana. La respuesta casi nunca es el sabor a secas. Es la cal en la cafetera, el olor a cloro al llenar la botella del colegio, la duda de si ese informe del suministrador que nadie lee dice algo relevante. Nos pusimos a ordenar esa información y descubrimos que faltaba un lugar donde contarla sin adornos.
Publicamos comparativas por caudal, capacidad de cartucho y consumo de agua de rechazo. Si un sistema no encaja en una cocina de 60 cm, lo decimos, aunque sea el más vendido.
Una jarra filtrante rinde distinto en un municipio con 320 mg/L de dureza que en otro con 90. Por eso hablamos de rangos, de informes del grifo y de hábitos concretos, no de recetas universales.
No pedimos que nadie cambie de vida. Solo mostramos cuántas botellas evita una familia al año con un filtro bien mantenido y cómo conservar el vidrio para que dure.
Que puedas leer tu informe de dureza sin perderte, elegir entre jarra, filtro de grifo u osmosis con criterios claros y saber cuándo toca cambiar un cartucho antes de que el sabor lo delate. El efecto que buscamos no es una cocina llena de aparatos, sino beber del grifo con confianza y comprar menos agua embotellada.
Detrás hay un equipo pequeño que revisa fichas de recambio, prueba caudales reales y reescribe guías cuando los datos cambian. Si algo no lo hemos comprobado, lo decimos.